Casi siempre es tarde cuando comprendes
que era a ti a quien debías quererte.
Y, sin embargo, siempre que lo haces
ese amor llega justo a tiempo.
Marwan - Todos mis futuros son contigo.
A veces la vida te pone a prueba. El desamor no es quizá la más dura de todas pero sí un buen momento para parar, pensar y retomar las riendas de tu vida. Superar una ruptura inesperada nunca es fácil, así que para mi comienza una nueva etapa de búsqueda. Y para ello cuento con la ayuda permanente de la poesía y de Benedetti, que una vez escribió: 'para vos no es novedad que el mundo y yo te queremos de veras, pero yo siempre un poquito más que el mundo'
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
lunes, 20 de junio de 2016
miércoles, 11 de marzo de 2015
Resiliencia
Hace algo más de año y medio no tenía ni la menor idea de lo que era la palabra resiliencia. Hoy forma parte de mi vida, al igual que la meditación, el reiki, o la independencia.
La resiliencia no es más que la capacidad del individuo para sobreponerse a situaciones adversas y al dolor emocional. Vamos, lo que toda la vida ha sido levantarse con más fuerza cuando te caes al suelo. Pero eso no significa que no se sientan las cosas o volverte de piedra.
Resiliente sí, pero también soy una persona sentimental. A veces lloro, y me enfado, y siento que ningún esfuerzo merece la pena. Porque me duelen las cosas, los gestos, las palabras cuando salen de una persona que quiero. Y luego llegan las bromas macabras de la vida. Situaciones que te han llevado a ser resiliente, que te gustaría no volver a vivir, pero que se repiten de manera casi calcada.
Así que es ahora cuando me toca demostrarme a mi misma que soy más fuerte, que soy capaz de tomar decisiones sin importar el dolor que (me) cause, que mi felicidad y mi objetivo son más importante que cualquier cosa. E incluso que si no consigo mi objetivo, no debo venirme abajo ni lamentarme por ello. Porque a eso me ha enseñado tener resiliencia, a sacar lo positivo de lo más bueno y también de lo más triste. Pero repito: eso no significa que sea de piedra, y que sienta que necesito llorar para desahogarme un ratito. En la intimidad, en mi soledad.
Tengo a mi lado el mejor ejemplo de resiliencia que nadie pueda conocer. Y en él me miro y me miraré toda la vida, para sacar una sonrisa después de cada lágrima.
Etiquetas:
aprender,
Felicidad,
futuro,
meditación,
recuerdos,
reiki,
resiliencia,
superación
miércoles, 11 de febrero de 2015
Aprendiendo a caminar
En ocasiones para ver dónde estás o qué has conseguido solo hay que parar y calibrar todo lo que has avanzado desde la última vez que miraste el camino. No viene mucho a cuento ahora hurgar más atrás de lo indispensable, pero es necesario cuando eso te ayuda a valorar lo que se va consiguiendo.
Ahora puedo decir que estoy aprendiendo a caminar. Hace mucho mucho tiempo se me rompieron las piernas. Pensaba que con esfuerzo y voluntad había terminado una rehabilitación correcta y caminaba por la vida segura de mis pasos. Pero me equivoqué. Nunca conseguí caminar por mí misma, solo aprendí a hacerlo subida a unas muletas. Y me di cuenta precisamente hace bien poquito, cuando me las quitaron bruscamente. Entonces comprendí que nunca fui independiente, que no caminaba a mi ritmo, sino al que me marcaban las muletas. Que ese objeto era mi salvación, pero también mi perdición. Y sin ellas no tenía muchas opciones, más allá de quedarme sentada en el suelo, quizá donde más abajo había estado en toda mi vida.
Pero me convencieron que merecía la pena levantarse. Lo malo es que no sabía como hacerlo. Lo más fácil era volver a buscar otras muletas y continuar. Pero comprendí que entonces seguiría con las piernas rotas para siempre. Así que hizo falta que los médicos operaran mis piernas, meses de tratamiento y reposo. Parar. Y sanar. Y no fue para nada una decisión fácil.
Por eso ahora me paro, miro hacia atrás y me doy cuenta que camino sola, sin necesidad de apoyarme en nada. Hago cosas impensables hace tan solo un año. Imposibles. Y las hago yo, a mi ritmo, venciendo mis miedos cuando los tengo. Pero sin pararme.
Queda mucho camino por delante. Y es lógico saber que cuando me caiga (que fijo que me vuelvo a caer) tengo quien me ayude a levantar, porque ir en solitario en este camino no tiene mucho sentido. Es bueno ir acompañado, pero teniendo la seguridad de que tu pasos son solo tuyos.
Todo esto ha llegado hoy a mi cabeza mientras conducía de vuelta a casa, orgullosa de haber dado otro paso más, segura de mi camino y disfrutando de momentos como este.
Etiquetas:
aprender,
Felicidad,
miedos,
superación,
terapia
viernes, 18 de abril de 2014
El amor en los tiempos del desamor
Hacía días que tenía ganas de escribir en el blog. Tengo pendiente escribir sobre algunas cosas y llevo un par de semanas dándoles forma y pensando en cómo enfocarlo. Pero de repente las palabras salen solas de una mente a la que le pasan mil sensaciones por delante. Y no importa si se dice ordenada o desordenadamente. Porque eso es lo que ocurre cuando se escribe desde el corazón. Hace ya tiempo que sabíamos que estabas ausente, olvidadizo, cansado y que habías abandonado la escritura. Pero aún así, tener conocimiento de tu muerte hace que el mundo cambie completamente. Tengo la suerte de haberte leído, de haberme metido en tu mundo, de conocer Macondo, de haber conocido el amor de Florentino Ariza y Fermina Daza a través de mi propia historia de amor... y aún me quedan mil historias más por conocer, con las que prometo ir completando mi biblioteca particular. Yo no puedo escribir como tú. Necesito utilizar los puntos, algo que tú parecías desconocer y que en más de una ocasión me ha hecho repetir inmensos párrafos porque me perdía. Tengo que reconocer que mi primer contacto con el realismo mágico no fue contigo, sino con Laura Esquivel y Neruda, y que a Rulfo lo tengo pendiente (y no sé cuándo podré leerlo, la verdad), al igual que reconozco ver en tus escritos los cuadros de mi querida Remedios... pero desde que llegó a mis manos el primer libro tuyo (recomendado, regalado y hasta dedicado... tanto que ahora duerme en el fondo de algún mar) me enamoré de ti y pasaste a centrarlo todo. Habrá otros, claro que los habrá... pero estoy segura que siempre volveré a ti. Que estarás conmigo en los momentos importantes de mi vida, y pese a que ahora mismo no estés porque te llevaron, volverás a presidir la estantería.
Descansa en Paz, Gabo.
martes, 11 de marzo de 2014
Happy
¿Es posible que haya un día en que TODO vaya bien?
Pues francamente, no. Pero cuando al final de un día te sientes satisfecha, y llega el siguiente y sigues satisfecha, y tras otro más te felicitan y ríes y te sientes bien... pues has de reconocer que lo que estás viviendo es lo más parecido a un momento feliz.
Y aunque en algún momento del día haya malas noticias, sepas que alguien que te quiere está triste y no puedas evitarlo, o intenten quitarte la sonrisa de cara con un tironcillo del móvil... cuando tienes ganas de saltar, gritar y reír a carcajadas... a ver quien para.
Esperemos que el día de mañana no traiga pasos atrás. Adelante, siempre adelante.
Pues francamente, no. Pero cuando al final de un día te sientes satisfecha, y llega el siguiente y sigues satisfecha, y tras otro más te felicitan y ríes y te sientes bien... pues has de reconocer que lo que estás viviendo es lo más parecido a un momento feliz.
Y aunque en algún momento del día haya malas noticias, sepas que alguien que te quiere está triste y no puedas evitarlo, o intenten quitarte la sonrisa de cara con un tironcillo del móvil... cuando tienes ganas de saltar, gritar y reír a carcajadas... a ver quien para.
Esperemos que el día de mañana no traiga pasos atrás. Adelante, siempre adelante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

