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lunes, 17 de agosto de 2015

Recaídas

Termino el domingo dándole demasiado al coco. Alguien este fin de semana me ha dicho "yo te veo una mujer fuerte, segura de ti misma, que puedes tener lo que quieras y a quien quieras a tu lado". Es alguien que conozco desde hace tiempo, pero que no me conoce demasiado, que solo me ha visto en algunas ocasiones aunque hayamos conectado mucho. Pude tener la oportunidad de contarle un poco mi situación actual y cómo estos últimos dos años han sido una montaña rusa emocional, cómo recuperar la capacidad de sentir se está convirtiendo en todo un desafío. Y me encontré con la sorpresa de que genero una imagen totalmente alejada de la realidad en la que vivo. 

Me encantaría verme a mi a través de sus ojos porque yo no encuentro el camino para poder verme así. Y lo peor es que si de cara al exterior aparento esa "fortaleza", más dura es aún la caída cuando llego a casa y me rompo. 

Reconozco que he recaído en mi recuperación. Los meses pasan, la estabilidad no llega y todos los frentes siguen abiertos, tanto a nivel laboral como personal. 

La búsqueda infructuosa de un empleo estable, la precariedad económica y el sentirme desaprovechada profesionalmente cuando sé de sobra que valgo para trabajar en gestión cultural, está generando un poso de desánimo en mí que me mina desde dentro. Busco más y más formación para poder acceder a un mercado laboral que lo que solicita es experiencia... y la mía parece ser que no vale. Remar y remar para no encontrar puerto alguno en la travesía.

A nivel personal se unen multitud de cosas. Tampoco soy capaz de encontrar una estabilidad emocional. Lo único que sé a ciencia cierta es que he conseguido recuperarme del dolor del desamor, pese a las noticias inesperadas y que no todos lo crean. Y hasta he vuelto a querer. Pero cuando el recuerdo, el miedo y la inseguridad te martillean permanentemente en la cabeza, los momentos buenos no consiguen abrirse camino con facilidad. He tenido muchos momentos buenos últimamente... pero no consigo que éstos se fijen, ni mucho menos que vislumbren que sea algo que permanezca en el futuro, ni siquiera soy capaz de inspirar amor en nadie (y ya decía Benedetti que "para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener la conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor"). A veces lo más fácil es quedarse con la parte buena de las cosas, con la comodidad, con aquello que es capaz de sacarte una sonrisa... y apartar las complicaciones, evitar el enfrentamiento de cara con los problemas y aplazar conversaciones y la toma de decisiones. Un conformismo que nunca ha ido conmigo y en el que cada vez me siento peligrosamente más cómoda.

Pero esa actitud irremediablemente me lleva al fracaso. Porque así nunca cumpliré mis deseos de volver a enamorarme, de tener mi familia y ser madre. Seguiré cumpliendo años y los sueños se irán desvaneciendo. Y yo no me merezco eso. 

Sé que tengo que ser como me ven desde fuera. Tengo que ser fuerte, segura, con metas y objetivos, independiente, y que esto me convertirá en alguien atractiva para quien merezca mi amor. Pero a día de hoy es todo lo contrario a como me siento. 

No hay que ser demasiado listo para saber que en el futuro cercano se avecinan cambios, y parece no demasiados agradables o fáciles todos ellos. Quizá sea lo que tiene que pasar. Quizá fuera lo que tenía que haber pasado ya hace tiempo. Se avecinan cambios, porque toda crisis o recaída tiene que llevar unos cambios asociados. Si no fuera así, me quedaría bloqueada y estancada en una situación indesable. Tengo que conseguir ser yo quien tome decisiones, y no actuar siempre en respuesta a las decisiones de otros.

De primeras voy a intentar llegar a mi 34 cumpleaños con un examen de conciencia bien hecho, un listado de todo lo que quiero y decidir qué está en mi mano comenzar desde ya a cambiar. Seguiremos informando.

martes, 17 de febrero de 2015

¡A brindar por el aguante!

Quedan 20 semanas para el día D. Que otra vez no sabría decir si es poco o mucho tiempo. Lo que está claro es que es un tiempo que tengo que aprovechar al máximo si quiero que dentro de unos meses tenga otro día D. Es lo que tiene un examen de este tipo, que me juego mucho. Tranquilidad, estabilidad o incluso seguir cerrando capítulos y dando portazos a problemas. 

Y en esas 20 semanas todavía tengo que terminar de hacer el trabajo que tengo actualmente en la Universidad, que pasen la Feria y la Semana Santa... y que llegue uno de los fines de semana más esperados de los últimos tiempos. Dos días de música con muchos de mis grupos favoritos, donde las ganas de saltar, bailar y darlo todo casi al final de este periodo de estudio intensivo compensarán todos los esfuerzos (incluso la decepción si no me dejan escaparme aunque sea 5 minutos a ver a mis vecinos el día de su boda). 

20 semanas que se caracterizarán por altibajos en el ánimo y por periodos de angustia y desesperación. Y entonces, y con la vista puesta en su concierto, Residente y Visitante "Calle 13" iluminarán mi camino con mi banda sonora favorita "El Aguante!". Que ganitas de verlos en directo y bien cerquita!!!

Por lo que aguanto, por lo que he aguantado hasta aquí, y por lo que me queda por aguantar. También si las cosas van mal, por que si no es en esta ocasión, será en la próxima... pero será.




Nacimos para aguantar lo que el cuerpo sostiene 
aguantamos lo que vino y aguantamos lo que viene
Aguantamos aunque tengamos los segundos contados, 
nuestro cuerpo aguanta hasta quince minutos ahorcado. 
Aguantamos latigazos, que nos corten los dos brazos, 
fracturas en cualquier hueso, tres semanas con un yeso. 

Aguantamos todo el tiempo las ganas de ir al baño 
pa' ver el Cometa Halley hay que aguantar setenta años. 
Aguantamos la escuela, la facultad, el instituto; 
a la hora de cenar, nos aguantamos los eructos. 
El pueblo de Burundi sigue aguantando la hambruna, 
aguantamos tres días para llegar a la Luna 

aguantamos el frío del Ártico, el calor del Trópico 
aguantamos con anticuerpos los virus microscópicos 
aguantamos las tormentas, los huracanes, el mal clima 
aguantamos Nagasaky, aguantamos Hiroshima... 
aunque no queramos, aguantamos nuevas leyes 
aguantamos hoy por hoy que todavía existan reyes 
castigamos al humilde y aguantamos al cruel 
aguantamos ser esclavos por nuestro color de piel 
aguantamos el capitalismo, el comunismo, el socialismo, el feudalismo 
aguantamos hasta el pendejismo 
aguantamos al culpable cuando se hace el inocente 
aguantamos cada año a nuestro puto presidente 

por lo que fue y por lo que pudo ser 
por lo que hay, por lo que puede faltar 
por lo que venga y por este instante 
a brindar por el aguante! 

por lo que fue y por lo que pudo ser 
por lo que hay, por lo que puede faltar 
por lo que venga y por este instante 
levanta el vaso y a brindar por el aguante! 
¡A brindar por el aguante! 

Aguantamos cualquier tipo de dolor aunque nos duela 
aguantamos Pinochet, aguantamos a Videla, 
a Franco, Mao, Ríos Montt, Mugabe, 
Hitler, Idi Amin, Stalin, Bush, Truman, Ariel Sharón y Hussein 
aguantamos más de veinte campos de concentración 
cuando nadas bajo el agua, aguantas la respiración; 
pa' construir una pared, aguantamos los ladrillos 
el que no fuma se aguanta el olor a cigarrillo. 
Aguantamos que Monsanto infecte nuestra comida 
aguantamos el agente naranja y los pesticidas 

Cuando navegamos aguantamos el mareo 
aguantamos el salario mínimo y el desempleo 
aguantamos las Malvinas y la invasión británica en la ciudad de Pompeya 
aguantamos lava volcánica y dentro de la lógica 
de nuestra humanidad, nos creemos la mentira de que nadie aguanta la verdad 

por lo que fue y por lo que pudo ser 
por lo que hay, por lo que puede faltar 
por lo que venga y por este instante 
levanta el vaso y a brindar por el aguante! 
¡A brindar por el aguante! 

Aguantamos al ateo, al mormón, al cristiano, al budista, al judío, 
aguantamos al pagano,
aguantamos el que vende balas y el que la dispara 
aguantamos la muerte de Lennon, la de Víctor Jara 
aguantamos muchas guerras, la de Vietnam, la Guerra Fría 
la Guerra de los Cien Años, la Guerra de los Seis Días 

¡que aguanten la revancha, venimos al desquite 
hoy nuestro hígado aguanta lo que la barra invite! 

por lo que fue y por lo que pudo ser 
por lo que hay, por lo que puede faltar 
por lo que venga y por este instante 
a brindar por el aguante! 

por lo que fue y por lo que pudo ser 
por lo que hay, por lo que puede faltar 
por lo que venga y por este instante 
levanta el vaso y a brindar por el aguante! 
¡A brindar por el aguante!